In your face

March 9, 2009

banderaDesde hace unos días flamea en un mástil ubicado en los Jubilee Gardens, a uno de los costados del río Támesis y frente al London Eye (rueda giratoria para vista panorámica de Londres) una bandera bastante atípica. Tiene el formato de la insignia inglesa pero los colores de la de Irlanda, que es un país independiente no perteneciente al Reino Unido.

Después del museo Madame Tussauds, es el lugar más visitado de la ciudad. Y no solo eso, del otro lado del río, al norte, está el parlamento inglés y el Big Ben (la punta del edificio que se ve asomar en la foto).

Este arrebato a la identidad es obra del artista británico Mark Wallinger, ganador del premio Turner en 2007 y uno de los más reconocidos en la actualidad. La obra forma parte de la exposición “The Russian Linesman: Frontiers, Borders and Thresholds” (El juez de línea ruso: fronteras, bordes y umbrales), curada por el mismo artista y que se presenta en la Hayward Gallery, una de las más importantes para el arte contemporáneo en la ciudad. Esta galería forma parte del complejo cultural Southbank Centre, que está pegado al predio adonde está la bandera (desde ahí fue sacada la foto).

El concepto de la muestra juega alrededor de la exploración de los límites imaginarios y preconcebidos de los que nos valemos en la vida cotidiana para hacer juicios y establecer lo que es de lo que no es, sea cual fuere el objeto en cuestión, desde una cancha de fútbol hasta una nación.

Es una buena síntesis la elección del título. El juez de línea ruso existió y se llamó Tofik Bakhramov, quien en la final de la copa mundial de fútbol de 1966 entre Inglaterra y Alemania Occidental, equipo que en las semifinales había vencido a la URSS, dió válido un gol que le dió el título a los primeros (la pelota pegó en el travesaño y fue hacia abajo picando en la línea de gol y volviendo al campo de juego). Bakhramov era de Azerbaján, en ese momento un estado perteneciente a la URSS, lo que aumentó las sospechas de su fallo. Esa línea imaginaria que supuso un límite es todavía hoy el centro de una de las más grandes controversias en la historia del fútbol.

Esta bandera que se burla de sí misma y de lo que representa, y que le saca la lengua al poder político que la mira desde enfrente es un buen ejercicio para no tomar los límites demasiado en serio. En nombre de verdades y símbolos auto-impuestos solemos dejar la vida, cuando la realidad es como en el fútbol: a veces es necesario frenar, parar la pelota, levantar la vista y mirar al costado para ver donde estamos parados. Lamentablemente son pocas las personas que juegan bien, los demás corremos sin descanso.

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3 Responses to “In your face”

  1. Bob Saccomano said

    algunos no juegan ni corren. Buen post, sin limitaciones!

  2. Mariana said

    Hola Nico, que buena la foto del inicio y que te veas reflejado en la puerta! Beso enorme

  3. Pablo said

    Encontrar ese balance es lo difícil. Hoy hablaba con una persona que te conoce bien y me recomendaba parar la pelota, mirar al arco y replantear el juego. Lo jodido es que si te quedas parado mucho tiempo lo mas probable es que pierdas la pelota y si seguís corriendo como aturdido lo mas probable es que te tropieces o que salgas de la cancha con pelota y todo. Por eso me gusta la perspectiva de la bandera mirada desde el parlamento Ingles. Si los politicos llegaran a mirar por la ventana y vieran la bandera gaelica-inglesa se darían cuenta de la farsa de lo cotidiano, no solo es que el arco se mueve, es que muchas veces ni existe!

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