¿Donde estaba Dios cuando te fuiste?

January 2, 2014

Es una paradoja. Extraño Buenos Aires como el dolor de los dolores.
Porque no es un objeto, o una persona. Es el aire. Es el contexto que le da al texto su riqueza.
Es el límite de mi persona. En otros lados soy otro.
Pero es una paradoja. Extraño el Buenos Aires que amanece conmigo en las mañanas.
Añoro la ciudad que está calcada en mis tripas.
La baldosa floja, el cielo azul y la pared gris. El perro fiero y vagabundo.
No puedo desear lo que sé que está pero no sé qué es. Por eso.
Es una paradoja. Me mata el dolor de no tener algo que poseo.

 

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: