Yo mediado

July 29, 2016

nico-retrato-muy-baja

Soy disipado, abarcativo.
Por eso no acontezco.
Soy invisible, insustancial.
Porque no sucedo en un momento.
Soy atemporal, ubicuo.
Perceptible en el proceder.
Soy continuo, indefinible.
Permanezco sin estar.

Luminocidad

April 1, 2016

Lisa, liviana, levitaba la luna. Llovía luz. Luciérnagas ligeras, laboriosas, limpiaban la lobreguez.

Luminocidad

Un dilema recurrente

July 4, 2015

Botella pintura

Quiero trascender el habla y la palabra.
Quiero no decir, quiero no escribir.
Quiero el todo de la nada.
El sonido que no dice.
El gesto que no indica.
Quiero escuchar el silencio.
Quiero ver la oscuridad.
Experimentar sin entender.
Quiero lo imposible:
Vivir sin transmitir.

Ania

November 11, 2013

Ania-2.11.13

La fealdad de lo bello

August 25, 2013

El odio a la belleza. A la infinita vanidad de los discursos y las palabras, a la vanidad de la cultura, a la vanidad del arte.

La insoportable levedad del ser

Milan Kundera, “La insoportable levedad del ser”, página 117. Tusquest editores, 2013

Historias y fotos ajenas entre sí que sin embargo tienen mucho en común. Enterate de que va todo esto acá. También podés leer las entregas anteriores.

Bicicletas en Londres

Quizás soy yo que me quedé en el tiempo, pero es un tema de educación. En nuestra época, acordate, la calculadora era mala palabra. … Claro, el resultado no era lo más importante, tenés razón. Y mirá cómo es ahora. Dos por ocho, ya le digo, tiqui tiqui. … Sí, el lápiz negro se volvió cosa de dibujantes, no sé. … Puede ser, pero tienen doce años estos chicos, parece mentira Edith, y andan todos con su celular pintón, con luces de colores y la cámara fácil. Todo muestran, todo suben, todo comparten. … Yo no entiendo para qué. Lindos eran los tiempos en los que … Sí, verdad, no me olvido, sin Facebook no nos hubiéramos reencontrado todos. Y ahí está. No es el medio, es el uso que le das. ¿Qué pasó con los momentos especiales? Ahora todos los días un cumpleaños, todos los días un nacimiento. … Y si. … Sí, lo vi, hermoso nene, a pesar de que se lo ve medio violeta. … Ya me da terror imaginármelo de doce. No hay manera de que zafe, no puede zafar. … ¿Qué? Ah, sí, me fui de tema. Bueno, lo reté, lo tuve que retar, y le saqué el celular. Pensé que estaba googleando respuestas. … Bloquearon Wikipedia, pero ¿vos creés que no conocen otro lugar así? Pero no. … Fotos. Estaba mirando fotos que indudablemente había sacado él. … Si, suponés bien. Con una chica, no se le veía la cara. … Pensar que yo empecé a salir con Norberto a los diecisiete y me creía una loca sin límites. … Sí. Alguna locura hicimos, no me hagas hablar. … No sé, no le revisé las fotos. Mirá si me culpan de algo raro después. Por cualquier cosa te hacen juicio y no me puedo dar el lujo de quedarme sin trabajo. No ahora. … Además, a pesar de todo, no pierdo el amor por los chicos. Es importante que tengan a alguien que les traiga un poco de coherencia. … Sí, me quieren, me adoran, quedate tranquila. Entienden el reto como un límite necesario. … Incluso, si lo pensás bien, lo de las fotos es un desafío. Un pedido a gritos de alguien con criterio que venga y le diga lo que tiene que hacer. … Sí, bueno. … Hablando de eso, me avisan que tenemos que seguir. … Dale, dale. … Sí, el próximo martes está bien. … Gracias, Edi. … Bueno, ahora sí te dejo que además se va a cortar porque me quedé sin monedas. … Beso grande, beso. Mua.

Texto: José Antonio Bello
Foto: Nicolás Pérgola

Robert Montgomery

La cuestión es la imagen, esa que resuena en nuestro consciente e inconsciente cuando vemos, escuchamos, olemos, tocamos o degustamos algo. La cuestión es qué significan los estímulos que recibimos a través de nuestros sentidos y de qué forma imaginaria se establecen en nuestra mente.
Estas imágenes son independientes de las tecnologías que las generan, ya sea una fotografía, una imagen cinematográfica, una melodía o un texto. Estas son influencias externas amorfas que identificamos y atribuímos como símbolos mentales que se transforman en percepciones y sensaciones corporales llenas de sentido.
Lo que intento es explorar las formas de esos estímulos externos, y en particular, lo que llamamos imagen. ¿De qué están hechas las imágenes? Es común que se entienda por imagen a una captura y representación figurativa de lo que llamamos realidad. Ejemplos simples de esto pueden ser una fotografía de una familia, una escena televisiva de un partido de fútbol o una pintura de Rafael. Estas son imágenes que se consumen imperceptiblemente, de decodificación immediata.
Los ejemplos anteriores son un tipo de tecnología de representación. ¿Pero qué imágenes hay en un texto? ¿Cuales en una frase poética? La percepción de este tipo de imágenes es mediado, porque requiere del aprendizaje previo de los símbolos que sugieren la representación de algo, como puede ser un lenguaje, escrito o numérico (porque también nos podemos preguntar: ¿Qué imágenes hay en un dato estadístico?).
¿Cual es el peso, el tamaño, de la información a decodificar en una frase como “Vivo en la muerte, que es eterna”? La representación pictórica de tal idea podría ser extremadamente compleja o directamente irrepresentable, salvo que se desarrolle a través de una narración cinematográfica.
Me interesa investigar al texto como imagen, y de cómo, a pesar de no ser rico en valores estéticos para la rápida absorción visual de la ideas que quiere transmitir, es, en contraposición, un código rico en capacidad de síntesis para la transmisión de información para la generación de imágenes mentales.
Las distintas tecnologías de mediación nos permiten desarrollarnos simbólicamente como personas, proceso que es influído por el estilo de representación que ofrecen. Por ejemplo, una fotografía de nosotros mismos nos devuelve una imagen corporal, o mejor dicho, antropomórfica. Si hacemos de esta tecnología nuestro principal espejo para identificarnos como individuos y nos entendemos principalmente como un cuerpo, nos volvemos presos de nuestra imagen. Nuestro cuerpo, entonces, se convierte en un objeto al que habrá que mantener, mejorar y adornar. Por otra parte, tecnologías como las de la escritura, que están basadas en la decodificación de símbolos a simple vista no reconocibles como ideas predeterminadas, promueven imágenes que quedan abiertas a múltiples interpretaciones en las que el individuo puede elegir reconocerse, lejos de la definición que ofrece una imagen corporal.
Intento, con todo esto, entender cómo las distintas tecnologías de representación y de expresión fomentan distintos niveles de análisis crítico de lo que percibimos y entendemos como realidad y de cómo nos interpretamos a nosotros mismos.
El trabajo del artista inglés Robert Montgomery puede ayudar a ilustrar el tema de esta discusión, ya que interviene espacios comunmente reservados para mensajes fotográficos para reemplazarlos por poesías. Aunque está en inglés, este video es una muestra de su trabajo. Otro caso puede ser el de la artista Tracy Emin, quién también realizó “cuadros” hechos de leyendas trabajadas en neón.

Tracy Emin

Después de 60 años de haber sido concebida, finalmente se estrenó “Destino”, un film en colaboración entre Salvador Dalí y Walt Disney.

Había visto este film en junio de 2007, en una exhibición llamada “Dalí & Film” en el museo Tate Modern de Londres. La exhibición se componía de más de cien obras incluyendo pinturas, fotografías, dibujos y películas hechas por Dalí en un exploración sin precedentes sobre el rol central del cine en su obra.
Era increíble ver los bocetos del pintor para las distintas secuencias de las películas que hizo o en las que colaboró, ya que los desarrollaba como verdaderos cuadros acabados. Tal es el caso de esta imagen-concepto diseñada para la secuencia de un sueño de la película “Spellbound” de 1945 (también llamada “Cuéntame tu vida” en Argentina o “Recuerda” en España), un thriller de misterio psicológico dirigida por Alfred Hitchcock.

Salvador Dali diseño película Spellbound Hitchcock

Esta es la secuencia completa del sueño de la película “Cuéntame tu vida” de Hitchcock:

arte en la estación de tren

El problema pictórico

March 24, 2012

Creo que fue un tío mío, quién también tiene vocación por la pintura, quién me dijo que pintar es resolver un problema. Es sin dudas un problema muy atrapante. Requiere de mucho compromiso intelectual, físico y emocional. Tal vez por eso pinto poco. Empezar una pintura es plantear un problema y meterse en las entrañas de algo que tiene que resolverse a pinceladas. En mi caso, una vez que empiezo no puedo desligarme del problema haste encontrar su solución. Pueden pasar días o meses entre una sesión de pintura y otra, pero uno se lleva el cuadro y el problema a todos lados, aún cuando no esté frente a la tela. El resultado buscado es la armonía, y que concuerde con la imagen mental y sensorial que uno tiene de eso que quiere pintar. No importa el tema, el estilo, los colores, la armonía de la que hablo es un balance entre forma, color y textura.
Esta es la historia de un problema pictórico y del devenir de una tela que sufrió mis indecisiones, frustraciones, aciertos y más que nada, la que fue el vehículo de esa esperanza irrefrenable por encontrar la solución al acertijo del color y la forma. No sé si el resultado de mi experiencia será agradable a los demás, lo que me importa es que siento que el problema está resuelto y que por ello alcancé cierto agradable estado de plenitud. Y como con todo final, lo que queda es empezar de vuelta, por eso ahora mismo me enfrento a otro dilema, que es encontrar otro problema plástico para resolver.

flores de primavera pintura arte

Flores de primavera sesión de pintura

La historia de esta tela no termina con la encrucijada por encontrarle una balance formal y de color a las flores que se ven aquí arriba, sino que empieza con otra naturaleza muerta que me tuvo entretenido por mucho tiempo, desde que la empecé en un curso corto en la escuela de arte Central Saint Martins para obligarme a hacer un espacio y tiempo para pintar. A ese tema de la botella, cebolla y zanahorias nunca logré encontrarle un resultado convincente, por eso decidí empezar de vuelta y sobre ella pinté las flores. Hoy, sólo queda la forma de la botella que se distingue bajo el fondo del nuevo tema en la parte superior de la pintura terminada.

naturaleza muerta pintura arte